Una Gran Idea
Viajando de regreso a Santiago de mi viaje con mi hermana a Chiloé, encontramos un letrero en el camino que nos llamó la atención. Nos informaba de un museo de autos clásicos en pleno sur chileno. Decidimos con mi hermana visitarlo, si no estuviese muy lejos de la carretera. Le preguntamos a un transeunte local justo en el cruce a Puyehue, y nos dijos que estaba a unos 15 minutos, por lo que nos dirigimos al museo. Muy bonita la entrada, vistosa, con banderitas de color y 2 autos puestos en el exterior. Luego de pagar una cantidad mínima por el ingreso, la misma niña nos abre la puerta al salón de muestra de los autos, y nos da una breve explicación: cómo comenzó la idea del museo, del fanatismo del dueño por los Studebaker, y de cómo llegaron las primeras donaciones. Le saqué fotografías con mi cámara a algunos de los autos y sus descripciones, el ambiente se rodeaba con música de los años 50 y 60. Luego de regresar del baño estaba sonando la canción "Bernardine", la que yo comencé a cantar obviamente por conocerla. Al acercarme a mi hermana que me esperaba, la veo con una persona más alta. El hombre se da vuelta y me dice "Bernardo, no Bernardine...." y nos largamos a reir... Era Bernardo Eggers que hablaba con mi hermana. No pusimos a conversar de la fantástica idea de su museo, de cómo lo comenzó, de sus padres, del costo, de sus amigos y donantes, etc. La conversación giró rápidamente a una conversación de viejos amigos que no se veían por mucho tiempo. En un momento me llevó afuera, pidiéndole disculpas a mi hermana por no llevarla a ella, y era para que me llevara en una El Camino que tenía afuera a guardarla porque parecía que llovería... Era tal su entusiasmo que quiso que yo tuviera el placer de hacer ese pequeño recorrido de 5 minutos en su camioneta. Bernardo: Gracias!!! Los invito a ver las fotos que yo tomé y visitar su sitio oficial.
Eduardo, Marzo 2000.